El blog de Novaire
Un tema que resulta muy curioso y del que no se habla demasiado en profundidad es el modo como nuestros políticos juegan con la verdad. A mi me recuerda a lo que se cuenta en la novela de George Orwell “1984”. En ella el protagonista trabaja en el “Ministerio de la Verdad”, un organismo que tiene como función manipular los documentos históricos de todo tipo (incluyendo declaraciones de políticos, fotografías, libros y periódicos), para conseguir que las evidencias del pasado coincidan con la versión oficial de la historia mantenida en el presente por el Estado y que va cambiando según los intereses del partido en el poder. Todo esto se basa en un principio muy interesante que llaman “doblepensar”. El doblepensar consiste en la posibilidad de sostener dos opiniones contradictorias a la vez, dos creencias contrarias simultáneamente en la mente. Decir mentiras a la vez que se cree sinceramente en ellas, olvidar todo hecho que no convenga recordar, y luego, cuando vuelva a ser necesario, sacarlo del olvido sólo por el tiempo que convenga, negar la existencia de la realidad objetiva sin dejar de saber que existe esa realidad que se niega… ¿Nos suena? A mí mucho viendo lo que está pasando con nuestros políticos y cómo están manejando la crisis en la que estamos. Especialmente en lo que respecta al modo como argumentan las decisiones que toman los que están en el gobierno (unos ahora, otros antes) y cómo las critican los que están en la oposición (unos antes, otros ahora).
Rajoy dijo en campaña electoral que era un disparate subir impuestos en tiempos de crisis y en su primer Consejo de Ministros subió el IRPF y el IBI. Rubalcaba defiende hoy ardorosamente mantener las políticas sociales pero en 2010 impulsó la congelación de las pensiones, la eliminación del cheque bebé, la subida del IVA y la reducción de la retroactividad en las ayudas por dependencia. Zapatero se planteó en 2010 una amnistía fiscal, el PP la paró calificándola de “impresentable, antisocial e injusta”, Rajoy la aprueba a los cuatro meses de estar en el gobierno y Rubalcaba ahora la define como “cobrar más a los trabajadores y quitar impuestos a los defraudadores” y la recurre ante el Tribunal Constitucional. Rubalcaba critica las ayudas de dinero público a la banca y su gobierno le dio 30.000 millones desde 2008. Rajoy criticó la inyección de dinero público en CCM pero va a hacer lo mismo este viernes en Bankia. Y como estos ejemplos hay miles y miles todos los días. Doblepensar en estado puro. Y los dos grandes partidos compitiendo por ver quién hace mejor el papel del Gran Hermano del libro de Orwell.
Esto en sí mismo es un disparate. Pero si lo aplicamos a cómo se enfrentan las administraciones a las cuestiones sociales se convierte en algo que debería rozar el delito. Porque con los temas sociales no se debe jugar. Porque tocan aspectos de la vida de las personas que son absolutamente sensibles y que deberían abordarse con la máxima delicadeza y seriedad. Pero se abordan también con doblepensar. Ayer la atención a la dependencia era un derecho, hoy lo es sólo si no es moderada y mañana quizás deje de serlo. Antes de ayer la retroactividad en las ayudas se aplicaba desde el momento en que se solicitaba, ayer desde seis meses después de la solicitud, mañana no se sabe. Ayer las plazas concertadas en residencias se soportaban en contratos firmados con las empresas, hoy muchas de ellas no se soportan en ningún contrato (en Novaire sabemos mucho de esto…), mañana quizás hayan desaparecido. Doblepensar. Probablemente dentro de unos meses nos harán creer que la Ley de Dependencia nunca existió. O que 2+2=5. Y la mayoría nos lo creeremos.
En vez de afrontar los problemas económicos que afectan a los temas sociales con valentía, sinceridad, consenso entre los dos grandes partidos y visión de estado a largo plazo, nuestros políticos (ojo, los de los dos partidos, aquí no se salva ninguno) prefieren doblepensar. Todos tenemos claro que las arcas públicas están vacías y van a seguir estándolo muchos años desgraciadamente. Y por lo tanto que hay que racionalizar el gasto al máximo. Racionalizar el gasto, no idiotizar el gasto. Y racionalizar el gasto supone hacer un plan de cero, partiendo de los ingresos que tenemos y tendremos (que no nos quieren decir) y a partir de ahí priorizar en un plan a 5 o 7 años vista. Todo lo contrario de lo que se ha hecho en los últimos tres años en España donde cada semana nos encontramos con sorprendentes propuestas contrarias a lo que una semana antes había dicho que había que hacer el mismo que las estaba haciendo. Pero esto exigiría pensar, no doblepensar, que es lo que hacemos.
En 1984 Apple encargó a Ridley Scott que dirigiera un anuncio, que se ha convertido en uno de los más famosos de la historia de la televisión, para lanzar su nuevo ordenador personal. El anuncio recreaba el mundo oscuro de la novela “1984”, con el Gran Hermano en la pantalla, representando a IBM (en ese momento el enemigo de Apple) y la revolucionaria que rompe la pantalla, representando a Apple. El anuncio acababa con un mensaje:<<El 24 de enero de 1984 Apple Computer introducirá el Macintosh. Y tu verás por qué 1984 no será como “1984”>>.
El caso es que hemos tenido que esperar 28 años pero por fin lo hemos conseguido: 2012 sí es como “1984”.
El doblepensamiento solo te choca cuando el que lo piensa no te gusta de lo contrario nos conformamos y hasta nos convencemos de que es lo correcto. Lo triste es que esto se repite una y otra vez y la mayoría muestra impasivaidad ante esta situación que solo reaccionas cuando te toca a ti. ¿ yo siempre me pregunto, pero como son capaces de aplaudir decisiones que antes se llevaban las manos a la cabeza volviéndose locos? en fin…yo tampoco son optimista.
Yo creo que el problema no es que haya doblepensamiento, el problema es que no se piensa. Las decisiones que toman nuestros políticas no estan meditadas, se toman acuciados por las noticias del día, que al dia siguiente dejan de serlo para dar paso a otras y asi sucesivamente.
Felicidades por el artículo
Gracias Joaqui. En el fondo te veo optimista en tu comentario. Por los tiempos verbales en futuro, me refiero (“convertirán”, “acabaremos interiorizando”, “asistiremos”, “estaremos”). Yo soy menos optimista. Creo que todo esto ya se ha convertido en algo cotidiano y que lleva así bastantes años. La prueba es que a mucha gente no le choca. Pero como dice el refrán “no hay mal que 100 años dure”.
Y lo peor es que con el tiempo estas pseudopoliticas se convertiran en lo habitual, lo cotidiano. Las acabaremos interiorizando y asistitiremos como meros espectadores a las manipulaciones de nuestros electos doblepensadores. Espero que no porque entonces estaremos bien idiotizados. Muy interesante el articulo.
Gracias Aitor. Estoy de acuerdo contigo. Aunque hay cada vez más gente que sostiene que realmente quien mueve los hijos del país no son los políticos sino gente con poder entre bambalinas a quienes les interesa esta situación. Otra teoría conspirativa probablemente…
Isabel, totalmente de acuerdo contigo
Un saludo a los dos