La ganancia de años de vida esperados a lo largo del siglo es muy notable, especialmente, si consideramos la esperanza de vida al nacer, que ha pasado de 34,76 años en 1900 a 78,71 en 1998 en el conjunto de la población, y en 2010 ascendió hasta los 82 años, según el estudio Indicadores demográficos básicos del INE.
Esto, unido a los bajos índices de natalidad, indica que tenemos una población envejecida, con los problemas que ello conlleva, y prueba de ello es el enorme incremento de mayores en nuestra sociedad, y proporcionalmente el incremento de personas que viven en centros para mayores.




Tema del mes




